Nacidos Para Gobernar

¡No te detengas, no te rindas!

«Reduce mucho más el poderío de un Estado, un gran número de hombres despojados de energía espiritual, vencidos, agotados, que si ese mismo número de hombres estuvieran muertos y enterrados». Dr Carrillo.

Vivimos días complejos, de incertidumbre, noticias cruzadas y presiones de diversa índole. En este escenario es frecuente encontrar cristianos con vocación a servir en la función pública, en áreas de influencia que se encuentran desanimados, confundidos y pensando renunciar.
Ante las adversidades y oposiciones muchos se preguntan «si será voluntad de Dios que participe en política,» » si es para mi» … «si participo en esta elección»…
En la Biblia encontramos la historia de un hombre que fue poderoso en Dios.
Este hombre, lleno del Espíritu Santo y obediente a El fue capaz de llevar adelante obras impensadas para un simple mortal.
Sin embargo, en un momento de debilidad, de agotamiento físico y mental, este hombre fue intimidado por las amenazas de Jezabel. De ser el ungido de Dios, hombre valiente para cumplir con la asignación divina, pasó a un estado de total desesperanza, pensando desistir de su llamado, escondido en una cueva y deseando morir.
Dios entonces se le presentó con la pregunta «¿Qué haces aquí Elías?» Acto seguido lo sustentó con pan y agua; y lo llamó por segunda vez para redireccionarlo al propósito.

«7 Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta.

8 Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.» 1Reyes 19

Este pasaje nos deja dos grandes enseñanzas para todos aquellos que son Nacidos para Gobernar:
Ante la adversidad y la oposición no permitamos que las voces de amenazas, nos intimidan o nos desvíen del llamado. Recordemos que Aquel que nos llamó y está en nosotros es mayor que el que está en el mundo.
Y en segundo lugar, si nos determinamos a emprender el viaje, el gran desafío que significa trabajar por la transformación de nuestra Nación, debemos alimentarnos a diario de la Palabra de Dios.
Ella es el Pan de Vida que nos dará las fuerzas necesarias para afrontar este gran desafío, no desistir y alcanzar a la meta.

Amigo; el camino no es fácil, pero es imprescindible iniciarlo. ¡No te detengas!

Gissella Martinelli. Directora del equipo de Nacidos Para Gobernar Santa Fe.

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